Abundan los mitos absurdos sobre nuestra bebida favorita y no lo podemos permitir. A continuación, desmentiremos 8 de ellos, los que escuchamos habitualmente de familiares y amigos. 

Nota: Si conoces a alguien que todavía cree y sigue esparciendo alguno de estos mitos no dudes en compartirles este texto. 

Empezamos…

1. La cerveza artesanal se prepara con las manos y de manera muy rudimentaria 

Este es un clásico, mucha gente cree que la cerveza artesanal se hace en ollas de pozole en la casa del cervecero pero no es así. Tal vez la palabra “artesanal” da una idea errónea y se liga con procesos rústicos, sin embargo, a la cerveza se le denomina de esa forma por el tamaño de la cervecería, su número de producción y no pertenecer a los grupos dominantes de la industria cervecera.

2. No importa el vaso en el que se sirve la cerveza

Error. De hecho, hasta la cerveza comercial/industrial debe ser servida en vaso de vidrio. En el caso de la cerveza artesanal, la cristalería depende del estilo, con el fin de apreciar las características de la cerveza de la mejor forma. Hay algunas cervecerías que incluso han patentado su propio vaso para complementar su estilo particular de cerveza artesanal.

3. Solo existen dos estilos de cerveza: clara y oscura

Las cervezas se dividen en dos familias: Ale y lager. Esta división se debe a su tipo de fermentación. Dentro de estas dos familias existen más de 100 estilos diferentes con características particulares que le dan personalidad a cada uno, por lo que reducirlos a una división tan general como “clara u oscura” resulta absurdo. 

¡Puede haber cervezas ales claras u oscuras al igual que lagers claras u oscuras!

4. La cerveza artesanal no es saludable y engorda

Se ha comprobado que beber un vaso de cerveza diario tiene varios beneficios para la salud: reduce el nivel de colesterol, ayuda con enfermedades cardiovasculares y te hace resistente al estrés laboral. El magnesio y el potasio en la cerveza compensan las pérdidas minerales, fortalecen las estructuras óseas y pueden proteger contra la osteoporosis.

Además, la cerveza es una bebida bastante baja en calorías en comparación con otras bebidas. Desde el jugo de naranja, vino, refresco (ni se diga) hasta la leche, todos contienen muchas más calorías que la cerveza. La cerveza por sí sola no engorda.

5. La cerveza se debe beber helada

La temperatura en la que servimos nuestra cerveza es crucial para su perfecto disfrute. Si está muy caliente, la cerveza se sentirá muy plana y si está demasiado fría sus olores, texturas y sabores se opacarán.

Todo es cuestión del estilo de cerveza. Por ejemplo, las cervezas más lights entre 5 y 7°C se disfruta mucho, las IPA sería adecuado beberla a 10°C, mientras que, una Imperial Stout a los 12°C se expresa mejor. 

Claro que estos números no son exactos ni la regla estricta porque para poder disfrutar en totalidad el sabor de una cerveza entran muchos factores.

6. Las cervezas artesanales que añaden otros ingredientes pierden el sabor de una buena cerveza

Falso. La cerveza es una de las bebidas que mejor se adapta a un innumerable grupo de ingredientes, esto permite a los maestros cerveceros experimentar tanto como lo deseen. Algunos cerveceros han buscado en los ingredientes locales y autóctonos la oportunidad de rescatar esos sabores, así que no te sorprenda ver variedades de cerveza de chile, ostiones, maíz azul o mole ¡hasta insectos!

7. Entre más oscura la cerveza más alcohol tiene

El color no tiene nada que ver con el alcohol. Las maltas tostadas son las que dan el color oscuro a la cerveza y el sabor más “maltoso” pero no tiene que ver con el grado de alcohol. 

Muchas cervezas oscuras tienen el porcentaje de alcohol mucho más bajo que muchas claras bastante alcohólicas.

Te recomendamos leer: ¿Cuál es el origen de la palabra cerveza?

8. La cerveza en botella sabe mejor que la lata (aplica también viceversa)

Para empezar, la cerveza no debe tomarse directo del envase de todas formas, sea botella o lata. ¿Ok?

Muchas personas tienen la creencia de que la cerveza en botella sabe mejor y que la lata afecta el sabor de la cerveza. Pero no es verdad, estudios han demostrado que las latas de aluminio no afectan el sabor de una cerveza y que no existe una diferencia entre los sabores de la cerveza embotellada y enlatada.

¿Qué otros mitos has escuchado? Cuéntanos… 

Fuente:
Drinktec
Evening Standard
Forbes